(2023) Aún hoy recuerdo

Aún hoy recuerdo

Aún hoy recuerdo
la línea de su vello
que desemboca en su ombligo,
su cara de loto desplegado
y a ella luminosa
como una guirnalda
de doradas flores de Champaka.

Bilhana

Revue d’Art et de Littérature, Musique
Espaces d’auteurs
https://www.ral-m.com/revue/spip.php?article21175
Article publié le 28 mai 2023

Reseña Ral,M

Voilà quelques années (une dizaine) qu’Enrique Arias Beaskoetxea contribue aux activités de la RALM. Régulièrement, on peut lire ses chroniques littéraires dont le sujet est toujours judicieusement choisi, et toujours dans le sens de la poésie. Et depuis, Enrique Arias Beaskoetxea publie ses recueils de poèmes dont il nous offre chaque fois la primeur : La lejanía de las cosas (Ápeiron Ediciones, 2017), Visible-Invisible (Editorial maLuma, 2017), Un mundo, una atmósfera (Ediciones Ruser, 2019), Condición terrenal (Editorial Literarte, 2019) et aujourd’hui Aún hoy recuerdo (Ediciones Passer, 2023).
Ces titres aux sonorités et aux sens éloquents, qui en disent long sur ce qu’ils intitulent ensemble avec cohérence et même force, recouvrent une sorte de long poème dont les chants décrivent et racontent l’existence du poète, entre la solitude et la mémoire, entre l’isolement et les traces du passé. Mieux qu’un roman, au fond.
Cette fois (Aún hoy recuerdo), le poème, ou en tout cas ses moments les plus significatifs, tente de ramener à la surface ce qui ressemble à une vieille histoire d’amour qui, du côté du poète, ne rentre pas sous terre pour se faire oublier. La sincérité est ainsi mise à l’épreuve, aux pieds de la poésie, de la prosodie de la langue castillane (très arabesque selon moi) et de cet art fort discret et subtil de la versification qu’Enrique Arias Beaskoetxea maîtrise sans excès, comme s’il s’agissait d’abord pour lui de ménager notre impatience, même si nous connaissons la fin de cette histoire et à quel point elle a peu de chance d’en changer : le livre s’ouvre d’ailleurs avec Julio Córtazar : « A la que un día lo leerá, ya tarde como siempre… » À quoi répond ce sublime quatrain :

Fuera queda el amante
esperando la madrugada
para volver a iniciar
el perverso juego de la ausencia

Étrange, ou cruel, que le mot perverso contienne le mot verso.
« He necesitado veinte años para escribir lo que acabo de decir, » conclut Marguerite Duras en épilogue. Voilà un livre comme on en écrit peu aujourd’hui, en tout cas à cette altitude poétique. Il ne te reste plus, lecteur, qu’à prendre la parole à la place du poète, tout simplement en le lisant. Car ce qui est vrai, et sincère, pour le poète, l’est aussi pour nous, « pauvres humains. »

Patrick Cintas (editeur RAL,M)

* https://enriquearbe.com/ — véritable composition graphique ou mieux : idéogrammatique.

Enrique Arias Beaskoetxea colabora con las actividades de RALM desde hace unos diez años. Leemos con regularidad sus columnas literarias, cuyos temas son siempre juiciosamente elegidos, y siempre con la poesía en mente. Desde entonces, Enrique Arias Beaskoetxea ha ido publicando sus poemarios, cada vez adelantándonos algo: La lejanía de las cosas (Ápeiron Ediciones, 2017), Visible-Invisible (Editorial maLuma, 2017), Un mundo, una atmósfera (Ediciones Ruser, 2019), Condición terrenal (Editorial Literarte, 2019) y ahora Todavía hoy recuerdo (Ediciones Passer, 2023).
Estos títulos, de elocuentes sonoridades y significados, dicen mucho de la coherente e igualmente poderosa forma en que se titulan entre sí, abarcando una suerte de largo poema cuyos cantos describen y relatan la existencia del poeta, entre la soledad y la memoria, entre el aislamiento y las huellas del pasado. Mejor que una novela, de hecho.
Esta vez (Aún hoy recuerdo), el poema, o al menos sus momentos más significativos, intenta hacer aflorar lo que parece un viejo amor que, por parte del poeta, no pasa a la clandestinidad para ser olvidado. La sinceridad se pone así a prueba, a los pies de la poesía, de la prosodia de la lengua castellana (muy arabesca en mi opinión) y de ese arte tan discreto y sutil de la versificación que Enrique Arias Beaskoetxea domina sin exceso, como si se tratara ante todo de mantener a raya nuestra impaciencia, aunque sepamos el final de esta historia y lo poco que puede cambiar: El libro se abre con Julio Córtazar: «A la que un día lo leerá, ya tarde como siempre…». A lo que responde esta sublime cuarteta:

Fuera queda el amante
esperando la madrugada
para volver a iniciar
el perverso juego de la ausencia

Extraño, o cruel, que la palabra perverso contenga la palabra verso.

No sé cuándo volverás
a aparecer en mi sueño

«He necesitado veinte años para escribir lo que acabo de decir», concluye Marguerite Duras en el epílogo. Este es un libro que pocos escriben hoy en día, al menos no a este nivel poético. Lo único que te queda por hacer, lector, es ocupar el lugar del poeta, simplemente leyéndolo. Porque lo que es verdadero y sincero para el poeta lo es también para nosotros, «pobres humanos».

Patrick Cintas.

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